Joan Fontcuberta
(Barcelona, 1955)- La vía láctea, 2026
- Leptoseries Foliosa, Dinesen, 2024
- Lepideus bussierus, 2024
- Wellsophilia radiata, 2024
- eHerbarium, 2024
- Fungus viridis, 2023
- Floracrista etheralis, 2023
- Élevage de poussière 4, 2023
- De Rerum Natura - Tríptico, 2023
- Élevage de poussière 3, 2023
- De Rerum Natura - Conjunto de 8 imágenes, 2023
- Élevage de poussière 2, 2023
- De Rerum Natura - Díptic, 2023
- Élevage de poussière 1, 2023
- Trauma #0106, 2023
- De Rerum Natura - 3 Dípticos, 2023
- Stanhopea Tigrina, 2023
- Catasetum Maculatum, 2023
- Oncidium Cavendishianum, 2023
- Curiosa Meravigliosa, 2022
- Trauma #0525, 2021
- Trauma #0528, 2021
- Prosopagnosia, 2019
- Trauma (Giclée), 2016
- Trauma (Lightbox), 2016
- Serie Acheronta Movebo, 2016
- Die Traumadeutung, 2016
- TREPAT, 2015
- El món neix en cada besada, 2014
- Gastrópoda, 2013
- Through the looking glass, 2010
- Blow Up Blow Up, 2009
- El Ensanche Subterráneo, 2009
- Deconstructing Osama, 2007
- Orogénesis, 2006
- Googlegrams, 2005
- Pin Zuhang, 2002
- Sirens, 2000
- Milagros & Co, 2000
- Securitas, 1999
- Semiópolis, 1999
- Hemogramas, 1998
- Sputnik, 1997
- Terrain Vague, 1997
- Constelaciones, 1994
- Caligramas de Luz, 1993
- Palimsestos, 1993
- Fauna, 1989
- Frottogramas, 1988
- Herbarium, 1983
- El artista y la fotografía, 1962
La vía láctea, 2026
Glicée, impresión digital con tintas UltraChrome, papel Hahnemühle Museum de 350 g
La Vía Láctea: todo pasa bajo su manto.
El nacimiento y el ocaso, la respiración y la agonía, el sueño y las tinieblas, el amor y la destrucción, la ternura y el trauma, el tremor del gozo, las cosechas y las batallas...
Con una mirada poética casi cósmica, Pablo Neruda escribe Oda al laboratorista. En este poema, eleva la tarea del laboratorista al nivel grandioso de la epopeya,
mostrando como su esfuerzo es fundamental para enfrentarse tanto en la vida como la muerte. Un cíclope con \"un solo ojo eficiente\", alguien que con su
microscopio observa y descubre los misterios ocultos en aquello ínfimo: \"sangre, gotas de agua\". Su tarea se compara con la del astrónomo que estudia los astros,
caro en el laboratorio se encuentran \"planetas en movimiento\", \"entonces de hombre\" y \"estrellas malignas\". Su ojo atento es lo primero a ver la lucha entre la
salud y la enfermedad, y gracias a él, la humanidad puede defenderse de los \"monstruos circulantes\" que se esconden en cada migaja.
Neruda tiene en mente un laboratorio biológico, pero resulta fácil tomarnos la licencia de pensar también en el laboratorio fotográfico, el útero oscuro donde se
revelan las embestidas de la luz y la sombra. Porque el fotógrafo, también con un ojo de cíclope pareciendo, escruta la vida y la muerte bajo el manto de la Vía Láctea.
Más que el microscopio, es la cámara la que constata la salud del mundo y de su historia. El laboratorio fotográfico acontece entonces crisol de memoria, el lugar
donde la imagen queda como impronta del que hemos estado y contra que hemos luchado.
“Desapareceremos, habremos estimado, habremos arrasado Hiroshima y Gaza. La Vía Láctea seguirá parpadeando.”
