Mabel Palacín

(Barcelona, 1965)

STATEMENT

[ENG] My work examines our relationship with images and the mediating role they play with reality. There are two aspects of this relationship that particularly interest me: images’ resistance to a stable interpretation and technical images’ ability to become a kind of lingua franca for contemporary art. Bearing these two considerations in mind, I have created photographs, videos and installations where images set up alternatives to their usual way of working, because for me the important thing is researching how images work.

Images’ resistance to a stable interpretation opens up the possibility of revising the subject-image-world contract to give a provisional character to the relationships regulating it. The best way to explain an image is to use it and put it in contact with other images. In my work, I have tried to construct universes where images try out other ways of working. La distancia correcta, Una noche sin fin and Hinterland describe a fragmented, changing reality made up of broken narratives, sometimes structured in layers where the characters find themselves walking a strange tightrope between the images and the world, which always calls for the spectator. In some of these works, the spatial dimension, and also the multiple projection on two screens, requires the spectator in particular, because they contain a scale relationship with the spectator’s body. The multiple projections are related to the inputs from our urban experience; they place temporal events in a spatial setting and relate image and architecture.

The images that make up my work always follow at least a twofold approach. In La distancia correcta the character’s actions are interpreted from the surrounding images, but the surrounding images are also interpreted by the character’s actions, with no one option taking precedence over the other. In Una noche sin fin the hands of the ticket seller at the theatre look a lot like the hands of factory workers, making the same gestures, repeating the same movements, in a strangely similar setting; you could say an image appears twice but in different places and we could interpret it in terms of either the gesture or the context. In Hinterland the same image is both a photograph and a video.

Digitalisation has sparked off a huge number of different formats in which an image can take shape, which means it often floats in a kind of medial non-specificity. Previous divisions no longer work, which forces us to reinvent the medium. An image is no longer fixed, but interpretable. The agreement governing our relationship between images is now unstable and changing, so we can start to use them differently. Every time an image is translated from one format to another, it transforms itself, which also affects its previous form. The interesting thing in an open situation like this is to establish the image’s possibilities of offering an alternative to the system that currently organises them, which means putting pressure on them, using them, again and again, in all their possible forms, striking balances that can erase, if only if only momentarily, the uncertainties of the subject in the infinite world of images.

 

[CAST] Mi trabajo se ocupa de la relación que mantenemos con las imágenes y de la mediación que éstas suponen para la realidad. En esta relación hay dos aspectos que me interesan particularmente: la resistencia de las imágenes a ser interpretadas de una manera estable y la capacidad que ha desarrollado la imagen técnica para convertirse en una especie de lengua franca para el arte contemporáneo. Bajo estas dos consideraciones he realizado fotografías, vídeos e instalaciones, en las que las imágenes ponen en juego alternativas a su funcionamiento habitual, porque lo que creo importante es investigar cómo funcionan las imágenes.

La resistencia de las imágenes a una interpretación estable, abre la posibilidad de revisar el contrato sujeto-imagen-mundo, de manera que acaba dando un carácter provisional a las relaciones que lo regulan. La mejor manera de explicar una imagen es usándola, poniéndola en contacto con otras imágenes. En mi trabajo he tratado de construir universos en los que las imágenes ensayen otras maneras de funcionar. La distancia correcta, Una noche sin fin, Hinterland describen una realidad fragmentada, cambiante, hecha de narrativas rotas, a veces estructuradas por capas, en las que los personajes se encuentran en una extraña relación de equilibrio, entre las imágenes y el mundo, que convoca siempre al espectador. La dimensión espacial pero también la proyección múltiple, en dos pantallas, de algunos de estos trabajos, lo solicitan especialmente porque contienen una relación de escala con el cuerpo del espectador. Las proyecciones múltiples tienen que ver con los inputs de nuestra experiencia urbana, con ellas los eventos temporales son espacializados, ponen en relación la imagen y la arquitectura.

Las imágenes que forman mi trabajo tienen siempre un planteamiento, al menos, doble. En La distancia correcta las acciones del personaje son interpretadas desde las imágenes que lo rodean, pero también las imágenes que lo rodean son interpretadas por las acciones del personaje, sin que ninguna de las dos opciones prevalezca sobre la otra. En Una noche sin fin las manos del vendedor de entradas en el teatro se parecen mucho a las manos de algunos trabajadores de la fábrica, repiten los mismos gestos, los mismos movimientos, en un encuadre extrañamente parecido; se puede decir que una imagen aparece dos veces pero en dos lugares distintos, podemos interpretarla en función del gesto o en función del contexto. Y en Hinterland una misma imagen es a la vez una fotografía y un vídeo en el que irrumpen los puntos de vista cambiantes de los personajes que aparecen dispersos en el paisaje.

La digitalización ha hecho estallar la multiplicidad de formatos a través de los que una imagen puede hoy manifestarse, de manera que a menudo flota en una inespecificidad medial. Las divisiones anteriores ya no sirven lo que nos empuja a reinventar el medio. Una imagen ya no es fija, sino interpretable. El acuerdo que rige la relación que mantenemos con las imágenes es hoy inestable y cambiante, así que es posible empezar a usarlas de otra manera. Cada vez que una imagen es traducida de un formato a otro, se transforma, afectando también a su forma anterior. En una situación así abierta lo que interesa es constatar las posibilidades de la imagen para ofrecer una alternativa al sistema que actualmente las organiza, para ello es necesario presionar sobre ellas, usarlas, una y otra vez, en todas sus formas posibles, apuntar equilibrios que permitan borrar, aunque sea por un momento, las incertezas del sujeto en el mundo infinito de las imágenes.

 

BIO

[ENG] Mabel Palacín represented Catalonia and the Balearic Islands in la Biennale di Venezia (2011) with the project 180º, which has won unanimous plaudits from international critics.

Mabel Palacín has shown her work at FRAC Languedoc-Roussillon (Montpellier), Salvador Dalí Museum in St. Petersburg (Florida), Colecçao Berardo Museum (Lisbon), Museu Empordà (Figueres), Casino Luxembourg Forum d'Art Contemporain (Luxembourg), MACBA (Barcelona), Museo Patio Herreriano (Valladolid), Künstlerhaus Palais Thurn und Taxis (Bregenz), Reykjavik Art Museum, Kunstbunker Tumulka (Münich), Kwangju Biennale, Norwich Gallery, Norway. Centre d’Art Santa Mònica (Barcelona), MUA (Alicante) and ARTIUM (Vitoria), among others.

 

[CAST] Mabel Palacín representó a Cataluña y las Islas Baleares en la Bienal de Venecia (2011) con el proyecto 180º, con el que consiguió gran reconocimiento entre la crítica mundial.

Ha expuesto en solitario y en sucesivas exposiciones colectivas en el FRAC Languedoc-Rousillon (Montpellier), Museo Salvador Dalí de St. Petersburg (Florida), Colecção Berardo Museum (Lisboa), el Museu Empordà (Figueres), Casino Luxembourg Forum d' Art  Contemporain (Luxembourg), MACBA (Barcelona), Museo Patio Herreriano (Valladolid), Künstlerhaus Palacio de Thurn und Taxis (Bregenz), Reykjavik Art Museum, Kunstbunker Tumulka (Munich), Bienal de Kwangju, Norwich Gallery (Noruega), Centre d'Art Santa Mònica (Barcelona), MUA (Alicante ) y ARTIUM (Vitoria), entre otros.